lunes, 4 de mayo de 2015

Si se pudiera esperar sin cansarse en la espera, si se pudiera pensar sin que los sentimientos se metan. Si se pudiera caminar sin tropezar dos veces con la misma piedra. Si se pudiera olvidar lo que tanto nos cuesta, si se pudiera levantar la mirada cuando ya no hay ninguna meta. Si se pudiera soportar las cicatrices que las batallas nos dejan veríamos reflejado lo que el tiempo se nos lleva. 

  • ¿Cuando dimos un paso en falso?

  • ¿Cuando nos lastimamos sin importarnos?

  • ¿Cuando no nos vimos reflejados?

    •  Lo que tanto nos cuesta, se derrumba en un instante y en un segundo el mundo nos lleva por delante. Cuando entendemos que no hay nada peor que nos pueda suceder, es cuando vemos que la salida esta a nuestro alcance. Barajar y dar de nuevo, nos deposita en un mundo de sensaciones que antes no sentimos. Que cuando quisimos nos encerramos tercamente en lo que nos brindaba el destino. Jamás hicimos una mueca de desconfío, y creíamos que ese momento seria eterno, porque así deberían ser los sentimientos. Pero no es fácil dominar a un corazón, que se cree rebelde y abandona lo que ya no quiere.Nos lastimamos por cosas que son del pasado y disfrutamos cosas que todavía no llegaron.  Si se pudiera hablar sin decir, si se pudiera sentir sin fingir. Si se pudiera dejar de mentir para seguir, si se pudieran olvidar las cosas que ya no vuelven más. Si se pudieran borrar las cosas que nos hacen volver atrás, si se pudiera elegir cambiar para mejorar hoy no estaríamos acá.  En ese abrupto final que creamos al no saber demostrar lo que tantas veces habíamos soñado. Insinuar para amar, dejarse llevar por las cosas que dicen los demás. Errores en el camino, distancias eternas en el exilio. Un grito anclado oprimiendo el pecho, y un sabor amargo de desconsuelo. No había lágrimas que soltar ni heridas que ocultar. Ni siquiera algún perdón para dar, ya que no fuimos ninguno de los dos los culpables de llegar hasta acá. Permitimos participar a la duda y ella se adueño del final. Vimos fracasar nuestros sueños, vimos caer nuestros anhelos, vimos llorar a nuestros sentimientos.
        

      • ¿Cuantas excusas quedaron sin explicar?

      • ¿Cuando creímos que nada podía fallar?

      • ¿Cuando suplicamos que llegara el final?


        • Sin embargo sonaran las campanadas de mi corazón arrepentido, al ritmo de un tiempo que nos distancio. Y aunque pierda la esencia del amor, sabe que no hay nada que lo pueda hacer reaccionar. Porque la ecuación fallo, 1+1 no fue 2. Y aunque se pudiera rebobinar, sabemos los dos que de nada servirá. Que las cosas se dieron como se tenían que dar, tal vez por mero desacierto o quizás poco empeño en amar fuimos nosotros los que elegimos terminar en vez de cambiar el rumbo para mejorar. No quisimos ser obstinados a algo que no tenía lugar, porque no sirve sufrir para amar. No sirve llorar por alguien que no lo sentirá. No sirve lastimarse cada vez mas decía pensando en el amor. Pero no siempre se puede optar lo que quiere el corazón, a veces no nos damos cuenta de lo que nos sucede y nos ponemos como idiotas que no saben lo que sienten. Por eso aunque sobren los motivos de nuestra renuncia, se que si se pudiera volver el tiempo atrás, te volvería amar.  Y ahora tal vez nos cueste adaptarnos a algo nuevo pero la razón la dará el tiempo. Mientras tanto espero que sea el momento en que las agujas del reloj marquen otro comienzo. Una historia sin apuros, una historia sin momentos oscuros. Con menos fallas que aciertos y con un mejor entendimiento.
          Pero si tuviera que elegir de nuevo; diría que si.

          lunes, 2 de marzo de 2015

          Y ahí estaba yo una vez más, acostada en la cama pensando, dándole vueltas a todo. Tratando de entender qué había de malo conmigo... porque, definitivamente, algo tenía que estar mal; no podría ser que nunca tuviera suerte, que nunca la pegara, que siempre saliera lastimada a pesar de mis intentos por hacer las cosas bien.
          Los últimos años de mi vida habían sido de pura pérdida: familiares, amigos que creía eran para toda la vida, amores... Siempre perdiendo,  siempre sintiéndome abandonada y traicionada.
          Se supone que reencarnamos una y otra vez hasta aprender aquello que en algún momento, antes de caer en un cuerpo físico, nos planteamos y que las experiencias nos ayudan a eso, Pero qué se supone que debía aprender? Por qué seguía sintiéndome así? No había aprendido ya a entender que cada uno tiene su proceso y a veces implica lastimar a otros en el camino, y a perdonarlos cuando ese alguien a quien lastimaban era yo? No estuve ahí siempre que alguien necesitaba algo?
          Esas y miles de preguntas más me rondan por la cabeza sin dejarme dormir. Qué es lo que tengo que aprender?
          Porque para todos siempre soy "la buena persona", "la que vale oro", pero al final siempre me terminan tirando a la basura, como si no tuviera sentimientos. Ya sé que no debería sentirme "usada"porque nada de lo que hago es esperando algo  cambio, hace tiempo entendí que no todos podemos dar lo mismo,  pero así y todo... duele.
          Duele saber, o mejor dicho, sentir que nunca termino siendo lo suficientemente buena para nadie; todos aceptan lo que tengo para dar y después chau. Tampoco es que pido tanto, alguien que me quiera y me acompañe, sólo eso.
          Simplemente necesito una respuesta, entender el por qué o mejor dicho el para qué.

          martes, 30 de octubre de 2012

          http://www.youtube.com/watch?v=-l9FX_H7DPo

          Quiero sacármelo de la cabeza.. Algo tan simple como eso.

          martes, 9 de octubre de 2012


          Me cuesta terminar de caer, tanto que no me salen lágrimas ni palabras. 
          Ya sabíamos hace rato que te nos ibas a ir ,y así y todo no lo puedo creer.
          Siempre fuiste tan fuerte, tan activa, una persona tan llena de luz. Toda la vida peleaste por darle lo mejor a tus hijos y lo lograste. Les diste todo lo que necesitaban y más, pero sobre todo les diste amor. Ese mismo amor que nos diste a tus nietos
           y a todos a tu alrededor.
          Porque es imposible no quererte. Querer tu buen humor a pesar de que la estuvieras pasando mal. En 17 años de vida que compartí con vos, nunca te vi sin esa sonrisa que te caracteriza tanto. Muy pocas veces te vi enojada, pero al rato ya estabas contando chistes o riéndote de los que cuenta papá. Chistes que, el 90% de las veces son tarados y no causan pero no importa, te reías igual con esa carcajada tan propia tuya que se escuchaba aunque todos estuvieran hablando al mismo tiempo y nos contagiaba automáticamente.
          Siempre estuviste ahí cuando cualquiera te necesitó, para conseguirme algo que me pedían en el colegio, para ayudarme con alguna receta de cocina, o aunque sea para hablar y chusmear..
          Me va a costar horrores pasar fiestas y cumpleaños sin verte. No te voy a tener para que me llames unos días antes de mi cumple, y me preguntes qué torta voy a querer que me hagas; ni vamos a poder pelearnos entre todos para ver quién se come el centro de tu postre de mousse de limón y chocolate jaja.
          Pero a pesar de todo me siento en paz, porque sé muy bien que estabas sufriendo demasiado y aún así la peleaste hasta el final, por no dejarnos solos.
          Me siento terriblemente orgullosa de que seas mi abuela y de que la gente me diga que tengo mucho de vos. Y me voy a acordar siempre de cómo le mostrabas a todo el mundo tu foto de joven para mostrarles que soy igual a vos jaja.
          Se me ocurren miles de cosas más que me recuerdan a vos, pero no encuentro la forma de expresar lo que siento..





          Hoy ya hace 1 mes de que te fuiste.. como te extraño :c
          Te amo con todo mi ser abuela y sé que seguís estando conmigo a pesar de todo♥.

          viernes, 23 de septiembre de 2011

          ON FIRE!

          martes, 5 de julio de 2011

          He cometido muchos errores. He llorado por quién no debía y he reído con falsas amistades, he tropezado dos veces con la misma piedra y cuando pensaba que ya no lo haría más, me empujaron y caí estampada con la tercera. He perdonado mucho, demasiado, he callado te quieros que, por miedo o por inseguridad se quedaron por mucho tiempo en el aire. Ha habido veces que me he despertado con ganas de comerme el mundo y otras que parece que el mundo me comía a mi. He gritado con fuerza, pero mi voz no siempre salia, y he callado verdades por no hacer daño. Hay días que dormía solo para poder verte en mis sueños y días en los que no podia dormir. He abrazado a la persona que pensé que nunca me haría daño y me he dado cuenta de que esa persona no se merecía ni el roce de mi piel. He tenido la sensación de volar más alto que las nubes, en el lugar más insospechado. He cantado en la ducha hasta que mi garganta no podia más. He descubierto que el paraíso puede encontrarse en el tacto de una piel suave, que las caricias son más fuertes que los golpes y que los besos pueden hacerte volar. He disfrutado de pequeños detalles, y he aprendido poco a poco en qué consiste la vida. Y el secreto, el verdadero secreto de todo está en no arrepentirse de nada.

          viernes, 1 de julio de 2011

          Siempre lo mismo..